Providing Answers, Support and Hope in Alaska, Idaho, Montana, Oregon, Washington y Wyoming
Cuidado de alguien con lupus (Adulto)
Si alguien que ama tiene lupus, sabe que vivir con esta enfermedad trae desafíos no solo para esa persona, sino también para sus amigos y familiares. Pero no está solo(a) en esta lucha, y aunque a veces pueda ser exigente, existen formas de brindar apoyo mientras se protegen del estrés y el agotamiento.
Puede comenzar a construir su red de apoyo hoy mismo explorando los recursos y programas disponibles para ayudarle a usted y a su ser querido a recorrer este camino juntos.
Comprender el Lupus
Aprender sobre el lupus puede ayudarle a entender lo que está experimentando su ser querido. El lupus es una enfermedad autoinmune crónica (a largo plazo) que puede causar inflamación (hinchazón), fatiga, dolor articular, erupciones cutáneas y otros síntomas que pueden aparecer y desaparecer en los brotes. Hábitos saludables como reducir el estrés, hacer ejercicio, dormir bien y mantener una dieta equilibrada pueden ayudar a manejar los síntomas.
Los tratamientos se enfocan en reducir la inflamación, prevenir los brotes y mejorar la calidad de vida, y la investigación continua sigue ofreciendo nuevas opciones. Puede apoyar a su ser querido entendiendo su plan de tratamiento y ayudándole a mantenerse preparado(a), por ejemplo, creando un “go bag” o un bolso con cosas que necesitará en caso de un brote o para los días más difíciles. Con el conocimiento adecuado, puede marcar la diferencia en su comodidad y cuidado diario.
Si es nuevo en el cuidado de alguien con lupus, aprender sobre los síntomas del lupus, los factores que desencadenan los brotes y los tratamientos disponibles puede ayudarle a sentirse más seguro(a) y mejor preparado(a) para apoyar a su ser querido.
Descubriendo su rol
Aprender sobre los diferentes roles de cuidado puede ayudarle a entender el tipo de apoyo que su ser querido podría necesitar. Un cuidador generalmente brinda ayuda directa con las tareas diarias, mientras que un compañero de cuidado comparte responsabilidades y toma decisiones junto con la persona que vive con lupus.
Cada rol de cuidado es importante, puede que sea un padre o una madre cuidando a un hijo o hija con lupus o un cónyuge o amigo apoyando a un adulto. Cada situación conlleva desafíos emocionales únicos, y es normal que su rol evolucione con el tiempo a medida que cambian las necesidades.
Encontrar maneras prácticas de ayudar
Como compañero(a) de cuidado de una persona que vive con lupus, encontrará diversas formas de brindar apoyo, y una de las más prácticas consiste en ayudarle a conectarse con los recursos adecuados.
El apoyo también implica adaptar sus acciones a las necesidades de su ser querido. Esto puede significar ofrecer ánimo y una escucha atenta, colaborar con las tareas del hogar o simplemente estar presente cuando atraviesa un día difícil. Elegir cómo brindar ayuda en función de sus preferencias y niveles de energía demuestra tanto respeto por su autonomía como compromiso con la colaboración.
El apoyo práctico también puede incluir ayudar a registrar los síntomas, organizar los medicamentos, acompañar a las citas médicas o aprender a responder durante un brote. Pequeños actos de apoyo pueden marcar una gran diferencia.
Mantener su relación
Apoyar a una persona con lupus implica mantenerse conectado(a) e informado(a). Prepararse juntos para las citas médicas —cómo redactar preguntas y registrar los síntomas— ayuda a que ambos se sientan seguros(as) y alineados(as). También es importante comprender el tipo de apoyo que su ser querido desea, el cual puede variar durante los brotes de lupus, períodos de estrés o ajustes de medicación.
Es normal experimentar sentimientos de culpa o incertidumbre en ocasiones, pero enfocarse en una comunicación abierta y en metas compartidas puede fortalecer la relación. Participar en la comunidad de lupus o involucrarse en acciones de defensa también puede brindar un sentido de propósito conjunto. Planificar con anticipación y revisar periódicamente las necesidades de cada uno permite continuar construyendo una relación sólida mientras se enfrenta el lupus de manera conjunta.
Cuidar de si mismo(a)
Cuidar a una persona que ama puede resultar abrumador en ocasiones, y puede sentir el impulso de asumir todas las tareas para facilitarle la vida. Sin embargo, la comunicación y el equilibrio son clave: los compañeros y compañeras de cuidado son más eficaces cuando fomentan y empoderan a su ser querido para que participe activamente en su propio cuidado.
Ser un apoyo constante y un animador significativo es importante, pero también lo es establecer límites saludables para proteger su propio bienestar. Practicar el autocuidado —ya sea mediante descansos, aficiones o conectando con otras personas que comprendan su situación— le ayuda a mantenerse fuerte y presente, tanto para usted como para la persona a la que cuida. Los compañeros de cuidado que priorizan su descanso y salud emocional pueden brindar un cuidado sostenible y duradero.
Puede resultar difícil encontrar otros compañeros de cuidado que comprendan los desafíos y alegrías de cuidar a alguien con lupus. Esto puede generar sentimientos de soledad y aislamiento, aumentando el estrés en la vida diaria. Un grupo de apoyo para compañeros de cuidado (en inglés) puede ser de gran ayuda, al ofrecer un espacio seguro donde encontrar comunidad y amistad.
Vale la pena repetirlo, porque realmente es importante: usted no está solo(a). La travesía por el lupus de su ser querido también es su camino. La Fundación de Lupus de América estará a su lado en todo momento.

